
Deseo para ti, pan fresco y calientito siempre en la mesa, la mantequilla a la mano; que el arroz te salga esponjadito y te sirvan siempre fresco el café; que sean dulces las ciruelas y el mango sazón, ojalá nunca te falte el aroma de limones y de vainilla, cerca de ti crezcan la albahaca, el tomillo, la hierbabuena; en la alacena haya un tarro lleno de miel. No falten nunca chocolates y almendras tostadas, alfajores y macarrón. En tu plato abunden los frutos del mar. Que te lluevan cenas de vino y velas, queden tiernas las verduras, espesa la crema, alegre sean siempre tus salsas, en su punto, martajadas. Para no dejar nada al olvido y más reiterar mi cariño, deseo para ti, la copa llena de vino aromado de terruños reverenciados, pleno de especias y frutos, redondo y sublime como un beso, como un granate, como el néctar del amor.
texto cordialmente aportado por Mónica Garcia Cárdenas